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Tecnologías emergentes en Latinoamérica y el mundoMartes 20 oct 2026

IARiesgos y ética

Un juez mantiene preso al exingeniero de OpenAI acusado de esconder un micrófono

La fiscalía dice que un miembro de la realeza saudí intentó reclutarlo y que un militar saudí pagó la salida de su familia. No está acusado de espionaje y OpenAI no ve acceso a datos de clientes.

Imagen de la cámara oculta que OpenAI dejó detrás del televisor de la sala de directivos, con un círculo rojo sobre el hombre que, según la fiscalía, es Alfozan mirando hacia el dispositivo
Foto: Fiscalía federal del Distrito Norte de California, vía ABC News

Abdulrahman Alfozan, el exingeniero de OpenAI acusado de esconder un dispositivo de grabación en una sala de reuniones de directivos, seguirá preso hasta el juicio. Así lo resolvió el lunes 19 de octubre el juez magistrado federal Alex Tse, en San Francisco, después de que la fiscalía presentara un escrito que lo vincula con un miembro de la familia real de Arabia Saudita que intentó reclutarlo varias veces.

Alfozan, un ciudadano saudí de 35 años, fue detenido por el FBI el 9 de octubre y OpenAI lo despidió ese día. El dispositivo, escondido en el puerto USB de un televisor de su oficina de San Francisco, y la forma en que la empresa dio con él están contados en la nota de LatamByte sobre la detención. Lo nuevo es lo que la fiscalía dice que encontró después.

Los mensajes con la realeza saudí

Según el escrito con el que los fiscales pidieron mantenerlo detenido, citado por ABC News y CBS News, Alfozan tuvo contacto frecuente por WhatsApp durante 2025 y 2026 con un integrante de la familia real saudí, al que no identificaron. El último intercambio fue el 5 de octubre, el mismo día en que una cámara de OpenAI lo registró mirando detrás del televisor. Ese contacto le habló de una iniciativa de inteligencia artificial que se lanzaba en Arabia Saudita y le preguntó varias veces cuándo dejaría OpenAI. En mayo le escribió que "Arabia Saudita te necesita más que Estados Unidos". Alfozan respondió "100", lo que los fiscales leen como un sí, y habría dicho que no se iría hasta cobrar sus acciones de la empresa.

Los investigadores también encontraron una nota titulada "Tareas en Riad", editada por última vez el 13 de septiembre, con pendientes como conseguir un departamento y un trabajo para su esposa. Alfozan tenía un pasaje solo de ida a Riad para el 12 de octubre, cuando empezaba una licencia por paternidad. No llegó a usarlo. Según la fiscalía, un funcionario militar saudí compró los pasajes en clase ejecutiva con los que su esposa y su hijo de tres meses salieron de Estados Unidos hacia Doha el 10 de octubre, un día después de la detención.

En la audiencia, el fiscal Nick Parker resumió el temor: "Esa es la preocupación, que algo salga de OpenAI y de Estados Unidos". Según Fortune, la fiscalía mencionó además fotos de dispositivos de grabación y de paneles de televisores en otros edificios de la empresa, y el acceso a una carpeta llamada "Documentos del gobierno saudí". El Departamento de Justicia sostiene que la conducta puede ser un peligro para la seguridad nacional y anticipó que podría haber cargos más graves.

Un bono que pagaba Riad

La defensa pidió que esperara el juicio en su casa, con una tobillera electrónica. Ofreció un millón de dólares en bienes, y el consulado saudí en Los Ángeles se comprometió a garantizar la fianza completa y a no darle documentos de viaje mientras estuviera libre, según Fortune. El juez consideró "problemática" esa oferta, según CNBC, y recordó que Estados Unidos y Arabia Saudita no tienen tratado de extradición. "Una vez que se va, no hay forma de traerlo de vuelta", dijo.

Su abogado, William Pernik, rechazó que haya riesgo de fuga. Dijo que los pasajes solo de ida eran habituales para la familia, que el viaje se debía al permiso de trabajo vencido de la esposa y que Alfozan tenía una entrevista para obtener la ciudadanía estadounidense el 6 de noviembre. "Si realmente fuera un agente de un gobierno extranjero, ¿por qué no se fue enseguida?", planteó ante el juez, y agregó que fue OpenAI la que lo alentó a involucrarse con Arabia Saudita.

Alfozan no está acusado de espionaje, de robo de secretos comerciales ni de actuar como agente de un gobierno extranjero. El único cargo es usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales, que tiene una pena máxima de cinco años de prisión. Todavía no fue procesado formalmente ni declaró si se considera culpable, y es inocente mientras no se pruebe lo contrario. La embajada saudí no respondió a la consulta de Fox News.

Los chats de los usuarios no aparecen en la causa

En medios en español circuló la pregunta de si el caso dejó expuesto el historial de chats de los usuarios de ChatGPT. Ninguna fuente lo sostiene. OpenAI dijo que no tiene "ningún indicio" de que Alfozan haya accedido de forma indebida a los pesos de sus modelos, al código fuente o a datos de clientes, o que se los haya llevado, y nada en el expediente apunta a conversaciones de usuarios.

Los chats que sí aparecen en la causa son otros. Según la fiscalía, una cuenta de un chatbot vinculada a la esposa de Alfozan se usó para preguntar cómo construir y esconder un grabador de audio continuo, y la esposa contó al FBI que vio esa cuenta de ChatGPT abierta en la computadora de él. Es decir, el historial que se discute en el juicio es el del acusado, usado como prueba en su contra.

La próxima audiencia es el 6 de noviembre, el mismo día de la entrevista de ciudadanía, que quedó postergada.