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Tecnologías emergentes en Latinoamérica y el mundoMartes 20 oct 2026

IAIA aplicada

La Cepal estima que solo 9,1 % de las empresas de América Latina usa IA de forma estructurada, contra 20,2 % en la OCDE

El informe de la Cepal compara 17 países de la región: Uruguay lidera con 16,5 % y Nicaragua cierra con 5,3 %. La brecha con las economías avanzadas es mayor en las pymes.

Mano de un robot blanco con los dedos extendidos sobre un fondo azul de luces desenfocadas
Foto: Pexels, vía Diario El Mundo

Solo 9,1 % de las empresas de América Latina y el Caribe usaba la inteligencia artificial de manera activa y estructurada en 2025, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El promedio de los países de la OCDE, el club de economías avanzadas, fue de 20,2 %: más del doble.

La cifra está en "Gestión de las transformaciones en una era de rupturas", el documento de posición que la Cepal presentó en su período de sesiones de República Dominicana, entre el 7 y el 9 de octubre. El informe compara 17 países de la región con la OCDE y deja una escalera larga entre arriba y abajo.

Uruguay arriba, Nicaragua abajo

Los cuatro primeros de la región son Uruguay, con 16,5 %, Chile, con 13,5 %, Brasil, con 13 %, y Colombia, con 12,7 %. Les siguen Argentina (11,2 %), Perú (10,7 %) y Costa Rica (10,3 %). Con menos del promedio regional están Panamá (8,5 %), México (7,4 %), Guatemala (6,6 %), Ecuador (6,5 %) y Paraguay (6,3 %).

Al final de la tabla quedan El Salvador, con 5,9 %, Bolivia, con 5,7 %, Venezuela, con 5,6 %, Honduras, con 5,4 %, y Nicaragua, con 5,3 %. Ni siquiera Uruguay, el mejor ubicado, llega al promedio de la OCDE. Los líderes de ese grupo están lejos de todos: Dinamarca supera el 40 % y Finlandia llega a 37,8 %. Los países europeos de rezago intermedio, como Croacia o Italia, sí tienen niveles parecidos a los de los líderes latinoamericanos.

Una precisión sobre los datos: para la región no hay una encuesta común. Las cifras son estimaciones de los investigadores Katz y Jung, hechas con un modelo econométrico que se validó con encuestas oficiales de Brasil, Colombia y México, y se compararon con la base de la OCDE sobre uso de IA en empresas.

La brecha es más grande en las pequeñas

El promedio esconde una desigualdad por tamaño. En las pequeñas empresas, la adopción de la OCDE (17,4 %) es 2,6 veces la de América Latina (6,6 %). En las medianas, la distancia baja a 2,4 veces, y en las grandes, a 1,9. Dicho de otro modo: cuanto más grande la empresa, más cerca está de sus pares avanzados.

La Cepal lo atribuye a que usar IA en serio exige capacidades que se acumulan con la escala: datos ordenados, personal con formación analítica, procesos que se puedan adaptar y capital para pagar la transición. Las grandes corporaciones, con más acceso a financiamiento y a infraestructura previa, las tienen más a mano. Por eso, según el organismo, el principal déficit no está en el segmento corporativo sino en la gran mayoría del tejido productivo, que son las pymes.

La brecha también cambia según la actividad. Es mayor en alojamiento y comidas, donde la OCDE supera a la región 2,66 veces, y menor en tecnologías de la información y las comunicaciones, con 1,59 veces.

El riesgo de quedarse en el piso

La advertencia central del informe es de círculo vicioso. Si no se interviene para cerrar la brecha, la región corre el riesgo de quedar atrapada en una situación de baja adopción y escaso crecimiento, en la que la falta de inversión tecnológica frena la productividad y el bajo crecimiento deja menos margen para invertir. Para acercarse al promedio de la OCDE, calcula la Cepal, habría que más que duplicar la tasa actual de adopción.

La definición de adopción que usa el documento es exigente: incorporar soluciones de IA en los procesos productivos de forma sostenida. Quedan afuera, entonces, las pruebas sueltas y el uso ocasional de un chatbot para redactar un texto. El informe plantea la IA como una de las tres transformaciones que la región debe encarar para salir de su trampa de bajo crecimiento, junto con una nueva etapa de integración regional y una macroeconomía para el desarrollo.

Los números dejan una pregunta para cada gobierno: qué hacer para que las empresas pequeñas, que son la mayoría, entren a la cuenta. El informe completo está en el repositorio de la Cepal.