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Tecnologías emergentes en Latinoamérica y el mundoMartes 20 oct 2026

CiberseguridadIncidentes

Los centros de datos se vuelven blancos militares en Ucrania, Rusia y el Golfo

Un misil ruso inutilizó el centro de datos de Datagroup en Kiev un día después de que drones ucranianos dañaran uno de VK cerca de San Petersburgo. En Brasil, México y Chile, ninguna ley exige protegerlos contra ataques físicos.

Imagen satelital del centro de datos de VK cerca de San Petersburgo con recuadros rojos que marcan los daños en el techo y en instalaciones vecinas tras el ataque con drones
Imagen satelital: Absolutely Reliable Source (Telegram), vía Militarnyi

Un ataque con misiles balísticos rusos dejó fuera de servicio, durante la madrugada del 19 de octubre, el centro de datosInstalación que concentra servidores, almacenamiento y equipos de red para procesar y guardar datos de forma continua, con un consumo eléctrico alto y constante. de Datagroup en Kiev, uno de los mayores operadores de telecomunicaciones de Ucrania. La empresa informó que el equipamiento y la infraestructura quedaron "completamente inutilizados" y que "su restauración y su funcionamiento futuro son imposibles", según Ukrinform. Atiende a sus clientes desde sitios de respaldo.

Veinticuatro horas antes, drones ucranianos habían golpeado un centro de datos de VK, la mayor red social de Rusia, en Novosergievka, en las afueras de San Petersburgo. Los centros de datos dejaron de ser daño colateral y pasaron a ser blancos buscados en las guerras de Ucrania y del Golfo. Un análisis de NBC News contó al menos 27 ataques que afectaron centros de datos en conflictos de cinco países.

Una guerra que apaga taxis y bancos

El ataque a VK atravesó el techo del edificio principal y dañó sus paredes, según imágenes satelitales difundidas por el canal Absolutely Reliable Source y publicadas por Militarnyi. La instalación tiene cuatro salas, 640 bastidores y más de veinte mil servidores. También se dañó una subestación eléctrica vecina, y unas veinte mil personas quedaron sin luz, confirmó el gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko. VK dijo que sus servicios "siguen disponibles para los usuarios como siempre", pero usuarios de todo el país reportaron fallas en la red social y en VK Music, de acuerdo con el Kyiv Post.

VK fue el último de una serie. Entre el 8 y el 11 de octubre, drones ucranianos alcanzaron tres centros de datos de Yandex, el gigante tecnológico ruso. Según The Moscow Times, la conectividad de Yandex Cloud cayó a cerca del 30 % de lo normal y se vieron afectados taxis, envíos de comida, mapas, correo, pagos y hasta los sistemas de acceso a edificios. Rusia había abierto ese frente a fines de septiembre, con ataques a centros de datos de Kiev que Moscú justifica como objetivos militares. Al anunciar el golpe a Datagroup, el Ministerio de Defensa ruso dijo que también alcanzó un centro logístico de Fire Point, la empresa ucraniana que fabrica drones de largo alcance, según TASS.

El Golfo vio lo mismo antes. El 1 de marzo, en plena guerra con Irán, Amazon Web Services (AWS), la nube de Amazon, informó que "objetos" impactaron uno de sus centros de datos en Emiratos Árabes Unidos y provocaron chispas e incendio. Al día siguiente confirmó que drones habían golpeado dos instalaciones en Emiratos y que otro ataque cercano afectó una tercera en Baréin, con daño estructural, cortes de energía y daño por el agua de los sistemas contra incendios, según The Register. AWS les pidió a sus clientes que movieran sus cargas a otras regiones.

Por qué un edificio de servidores es un blanco

Un centro de datos concentra en un solo lugar servicios civiles, como bancos, aplicaciones de transporte y correo, y cada vez más funciones de Estado y de defensa. "Se vuelven blancos mucho más atractivos para Estados o actores no estatales que quieren causar disrupción", dijo a Anadolu Sam Winter-Levy, investigador del Carnegie Endowment for International Peace. Según el mismo análisis, protegerlos desde el aire es difícil porque componentes como los enfriadores suelen estar a la vista y no se pueden cubrir con hormigón armado.

No hace falta destruir los servidores para apagar un centro de datos. Alcanza con dañar la energía o la refrigeración, que evita que los chips se recalienten. "Un ataque que golpee cualquiera de estos sistemas podría dejar fuera de servicio el conjunto", escribió Connor Martin en el Council on Foreign Relations, que también señala que las normas de seguridad física vigentes están pensadas contra intrusos, no contra misiles ni drones. En Data Center Knowledge, la especialista Courtney Williams lo resumió así: una amenaza de "cincuenta dólares por aparato" puede pasar por encima de un perímetro diseñado a medida.

La respuesta empieza a tomar forma, por ahora como plan. En septiembre, Reuters informó en exclusiva que Emiratos revisa su campus de inteligencia artificial de cinco gigavatios en Abu Dabi, pensado como un solo predio de 26 kilómetros cuadrados, para repartirlo en varios sitios. Seis fuentes describieron las opciones en estudio, como interceptores de drones y misiles, inhibidores electrónicos, hormigón resistente a explosiones e instalaciones subterráneas o dentro de montañas. Ninguna está aprobada, y G42, la empresa que lidera el proyecto, dijo que la obra avanza según lo previsto. El 19 de octubre, el Financial Times publicó un texto con un título que resume el debate: "Los centros de datos necesitan protección contra la guerra de drones".

Latinoamérica concentra sus servidores en pocos polos

La infraestructura digital de la región está concentrada en pocos polos. El corredor São Paulo-Campinas tenía 661 megavatios en operación a mediados de 2026 y otros 250 en construcción, según Cushman & Wakefield. Querétaro reúne cerca del 72 % de los 279 megavatios instalados en México, según la Asociación Mexicana de Data Centers citada por Xataka, y CloudHQ anunció allí una inversión de 4.800 millones de dólares. Chile suma 166 megavatios, el 15 % de la región, con Santiago como centro, de acuerdo con un informe de JLL difundido por InvestChile. Brasil, México, Chile y Colombia concentran más del 90 % del mercado latinoamericano.

Los drones con explosivos tampoco son ajenos a la región. El secretario de la Defensa de México, Ricardo Trevilla Trejo, informó en julio que desde noviembre de 2025 se localizaron 625 artefactos explosivos en Michoacán, entre minas y cargas lanzadas con drones, en la disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y grupos locales, según El Imparcial. En Colombia, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, contó 8.395 ataques con drones en 2025, con 20 muertos y 297 heridos en la Fuerza Pública, según El Espectador. En agosto de 2025, un helicóptero policial fue derribado en Amalfi, Antioquia, con un dron cargado de explosivos según las autoridades, y murieron 12 policías. El 4 de septiembre de 2026, el ELN atacó un complejo militar en Ocaña con al menos 20 drones, según Al Jazeera. Los blancos documentados son fuerzas de seguridad y, en un caso, un radar de control aéreo en Cauca. No hay registro de ataques contra centros de datos en la región.

La ley tampoco los nombra. La Ley Marco de Ciberseguridad de Chile, la Ley 21.663, incluye entre los servicios esenciales a la "infraestructura digital", donde los centros de datos entran por interpretación, sin mención expresa. Obliga a los operadores de importancia vital, los que la Agencia Nacional de Ciberseguridad designa por su peso en servicios esenciales, a tener un sistema de gestión de seguridad de la información y planes de continuidad operacional. Pero define la ciberseguridad en torno a la información, las redes y los sistemas informáticos, y nombra las medidas "físicas" solo como una opción posible. El proyecto chileno de infraestructura críticaSistemas y servicios cuya interrupción afectaría gravemente a la población o a la economía, como la energía, el agua, las telecomunicaciones, la salud, el transporte y el sistema financiero. deja afuera lo informático. En Brasil, la política de infraestructuras críticas habla de "instalaciones" en general y ninguna de sus normas menciona los centros de datos, tampoco el Redata, el régimen tributario para el sector sancionado en septiembre. México no tiene una ley general de ciberseguridad aprobada, solo iniciativas en el Congreso.

La región compite por atraer centros de datos con incentivos fiscales y energía, sin reglas sobre su protección física. La pregunta pendiente es quién responde por la seguridad de un edificio del que dependen bancos, gobiernos y hospitales, si la empresa que lo opera, el Estado que lo considera esencial o nadie hasta que haga falta.

Contexto (2 términos)
centro de datos
Instalación que concentra servidores, almacenamiento y equipos de red para procesar y guardar datos de forma continua, con un consumo eléctrico alto y constante.
infraestructura crítica
Sistemas y servicios cuya interrupción afectaría gravemente a la población o a la economía, como la energía, el agua, las telecomunicaciones, la salud, el transporte y el sistema financiero.

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Fuentes