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Tecnologías emergentes en Latinoamérica y el mundoMartes 20 oct 2026

CiberseguridadIncidentes

Ciberataques a supermercados de Francia y Países Bajos: refrigeradores a 50 grados y apps y entregas caídas

Un ciberataque contra los controles de frío de Danfoss obligó a tirar alimentos en cientos de supermercados franceses. En paralelo, Albert Heijn, Etos y Gall & Gall quedaron sin web, app ni entregas por un incidente de seguridad en Ahold Delhaize.

Vitrinas refrigeradas de charcutería vacías en un supermercado de Francia, con los estantes sin productos y los carteles de precios a la vista

El lunes a la mañana, los empleados de cientos de supermercados de Francia abrieron las cámaras de frío y encontraron calor. Durante la noche, alguien había reprogramado a distancia los controladores de los refrigeradores y congeladores con una orden de descongelamiento continuo a 50 grados, y la carne, los lácteos y los congelados tuvieron que ir a la basura.

El ataque apuntó a los sistemas de regulación de frío de Danfoss, la empresa danesa que provee y gestiona los equipos de refrigeración de buena parte del comercio francés. Así lo indicó Les Mousquetaires, el grupo dueño de Intermarché, que contó que Danfoss sufrió un ciberataque en la noche del domingo 11 al lunes 12 de octubre. Danfoss no se pronunció.

Una función de rutina convertida en sabotaje

Los atacantes no rompieron nada. Usaron una función que los equipos ya tienen: el descongelamiento automático, que normalmente se activa unas dos horas por día para sacar el hielo de los serpentines. Según BFMTV y franceinfo, lo forzaron de manera continua y con una consigna de 50 grados. Ese número es la temperatura programada. La medición publicada más concreta es la de un exhibidor que el lunes a la mañana marcaba 26 grados, suficiente para arruinar cualquier producto fresco.

Dominique Schelcher, presidente de Coopérative U, la cadena de Super U, confirmó el ataque en X. Lo calificó de "extrema gravedad" e "inédito", y pidió una investigación que "haga toda la luz" sobre lo ocurrido. Según franceinfo, en su red hay menos de cien tiendas afectadas.

Cuántos supermercados cayeron en total sigue en discusión. Les Mousquetaires habló con BFMTV de unas 300 tiendas Intermarché y Netto. TF1 Info y la agencia AFP hablan de al menos 150, y el primer recuento de franceinfo, de unas cien de las casi 3.600 tiendas Intermarché del país. También hubo casos en locales de E.Leclerc. En Alsacia, dos tiendas sumaron unos 270.000 euros en mercadería perdida, y una fuente del sector estima el daño nacional en varios millones.

Las tiendas tienen que vaciar los exhibidores, dejar constancia ante un escribano y tirar los alimentos. Según TF1 Info, la sección de cibercriminalidad de la fiscalía de París tomó la causa y la investigación quedó a cargo de la Oficina Anticibercriminalidad.

Lo que no se sabe

BFMTV informó que el ataque habría apuntado a versiones antiguas del software de Danfoss, anteriores a la versión 4. El sitio especializado Cyberattaque.org advierte que todavía no se sabe qué controladores se atacaron ni si se comprometió la infraestructura central de la empresa. El mismo sitio recuerda antecedentes contra los controladores AK-SM de Danfoss: ataques a supermercados en Rusia e Israel en 2022 y una falla registrada como CVE-2025-41450. No hay confirmación de que este ataque la haya usado.

Mientras tanto, en Países Bajos

El mismo domingo, otro gigante del comercio europeo empezó a apagar sistemas. Ahold Delhaize, dueña de Albert Heijn, informó un "problema de seguridad en su red" y desconectó parte de sus sistemas como medida de protección. Su comunicado no dice qué pasó ni si hubo datos de clientes comprometidos.

Desde el domingo a la tarde, las webs y las apps de Albert Heijn, Etos y Gall & Gall dejaron de funcionar, y con ellas los pedidos y las entregas a domicilio. En las tiendas, que siguen abiertas, el programa de fidelidad no anda y las etiquetas electrónicas de las góndolas muestran las ofertas de la semana anterior: el precio correcto se cobra en la caja, y Albert Heijn pidió guardar los tickets para compensar los descuentos perdidos. Albert Heijn tiene casi 1.300 tiendas en Países Bajos y Bélgica y más del 38 % del mercado neerlandés.

En Bélgica, Delhaize sintió menos el golpe. Su web y su app funcionan, pero la atención al cliente no, y la cadena sacó de oferta los turnos de entrega de la semana por precaución. "Para los clientes, el impacto es relativamente bajo", dijo su vocero, Roel Dekelver.

Nada indica por ahora que los dos ataques estén relacionados. Lo que comparten es el blanco: el comercio de alimentos depende de sistemas conectados que el cliente no ve, desde el frío que conserva la carne hasta la etiqueta que muestra el precio. Cuando esos sistemas fallan, el problema deja de ser informático y aparece en la góndola.